Muelles y ejes
Pierden tensión o se parten. El cierre se vuelve muy pesado o baja de golpe.
Locales, garajes y naves · motor y cerradura
Reparamos cierres metálicos enrollables de locales, garajes y naves: motor, cerradura, guías, muelles y lamas dobladas. Los avisos que dejan un negocio sin poder abrir van los primeros.
por qué se estropean
Sube y baja todos los días, pesa bastante y está a la intemperie. Con el tiempo aparecen siempre las mismas averías, y casi todas avisan antes de dejar el local cerrado.
Los muelles compensan el peso del cierre. Cuando pierden tensión o se parten, el cierre se vuelve pesadísimo o baja de golpe, y ahí deja de ser una molestia para ser un problema de seguridad. Se sustituyen por pares, no de uno en uno, para que el conjunto quede equilibrado.
las averías típicas
Pierden tensión o se parten. El cierre se vuelve muy pesado o baja de golpe.
Falla el final de carrera y se pasa de largo, o se quema por trabajar forzado contra unas guías sucias.
Acumulan suciedad y se deforman con los golpes de un contenedor o de un coche al aparcar.
Si una lama se sale de la guía, el cierre sube torcido y acaba trabándose. Se enderezan o se sustituyen sueltas.
Los bombillos se agarrotan y los pasadores de suelo se atascan con la tierra y la lluvia.
Hay que revisar no solo la cerradura, sino las lamas de abajo y las guías, que se llevan la peor parte.
cierres nuevos y mantenimiento
Cuando ya no compensa reparar, instalamos uno nuevo a medida del hueco. Lama ciega, que cierra del todo y aísla más, o microperforada, que deja ver el escaparate con el local cerrado y sigue dejando entrar algo de luz. Con motor y mando, o manual con muelle, según cuánto se use.
Un engrase de guías y una revisión de muelles al año alargan mucho la vida del conjunto y evitan justo la avería que deja el local cerrado un sábado por la mañana. En locales que abren a diario, sale mucho más barato revisar que reparar de urgencia.
Es el mismo oficio con el que arreglamos las persianas de las casas de Móstoles, solo que aquí todo pesa diez veces más y un fallo cuesta dinero por horas.
un aviso urgente
Los avisos que dejan un negocio parado pasan delante del resto de la agenda.
Lo primero es que pueda abrir y trabajar, aunque la reparación definitiva venga después.
Muelle, motor, guía o cerradura. Con el precio dicho antes de empezar.
Miramos lo demás para que no le vuelva a pasar dentro de un mes.
qué cierre tiene
Antes de dar una respuesta por teléfono necesitamos saber con qué estamos tratando, porque el mecanismo cambia por completo de un tipo a otro. En los comercios y garajes de Móstoles nos encontramos básicamente con estos.
El cierre de toda la vida: lamas macizas que se enrollan sobre un eje y tapan el escaparate por completo. Aísla más, pesa más y es el que peor lleva que se le doble una lama de abajo.
Lama con agujeros, para que el escaparate se siga viendo con el local cerrado y entre algo de luz. Muy común en tiendas de calle; el mecanismo es idéntico al de la lama ciega.
Los muelles compensan el peso y por eso un cierre grande se puede subir a mano. Cuando pierden tensión, el mismo cierre se vuelve imposible de levantar: la avería no está en la lama, está ahí dentro.
Lo habitual en locales que abren y cierran varias veces al día. Falla por el final de carrera, por el propio motor si ha estado trabajando forzado, o por la cerradura de contacto.
Hace muchos más ciclos al día que cualquier persiana de vivienda, así que se cansa antes. Aquí la revisión periódica no es un lujo: es lo que evita dejar a treinta vecinos sin poder sacar el coche.
La puerta de garaje de una sola hoja que gira al abrirse. Distinta mecánica, mismos sospechosos: muelles, guías y el motor si lo lleva.
lo que marca el precio
Con un local parado la prisa la entendemos, pero dar una cifra a ciegas sería engañarle. Un cierre metálico mueve mucho peso y hasta que no se ve el conjunto no se sabe qué ha cedido.
Una cerradura o un pasador de suelo es una cosa. Un juego de muelles o un motor quemado, otra bastante distinta.
El ancho del escaparate manda en todo: en el peso, en el muelle que hay que montar y en la potencia del motor.
Un cierre de muelle y uno con motor no comparten casi ninguna pieza, y las averías de cada uno cuestan cosas distintas.
Tras un intento de robo no basta con la cerradura: hay que revisar las lamas de abajo y las guías, que son las que se llevan la peor parte.
Cuando el aviso es de los que dejan el negocio cerrado, el orden es siempre el mismo: primero dejar el cierre operativo para que pueda abrir, y después, con el local ya funcionando, resolver la causa con el precio hablado.
dónde atendemos
Del centro comercial de la calle a los polígonos, incluido el de Las Nieves, además de Alcorcón, Villaviciosa de Odón, Arroyomolinos, Fuenlabrada y Leganés. Trabajamos tanto para comercios como para comunidades con garaje enrollable o basculante.
En los locales de calle del centro, muchos cierres llevan décadas montados y arrastran soldaduras y arreglos de varias manos. En las naves y los bajos comerciales de las zonas nuevas el problema suele ser otro: cierres modernos motorizados que trabajan mucho y a los que nunca se les ha engrasado una guía. Preguntamos siempre la antigüedad del local, porque orienta bastante.
Si además del cierre hay persianas de ventana en la trastienda o en la vivienda de encima, se puede aprovechar el mismo aviso para revisar esas averías.
dudas frecuentes
Es un aviso urgente y lo tratamos como tal. Lo habitual es que se haya soltado un muelle, se haya salido una lama de la guía o el motor haya perdido el final de carrera. Lo primero es dejar el local operativo y después resolver la causa.
Sí, siempre que el eje y el hueco lo permitan. Se sustituye el eje por uno motorizado y se instala mando o pulsador de llave. Es lo que más agradece un local que abre y cierra varias veces al día.
Sí, tanto enrollables como basculantes. En comunidades conviene revisar el conjunto de vez en cuando: un cierre de garaje hace muchos más ciclos al día que la persiana de una casa.
Sí, y también los bombillos y los pasadores de suelo. Si ha habido un intento de forzado, revisamos además que las guías y las lamas no hayan quedado dobladas.
Sí, en lama ciega o microperforada, según si quiere que el escaparate se siga viendo con el local cerrado.
Los cierres motorizados llevan un desbloqueo manual, normalmente con llave o con una cadena, precisamente para poder abrir cuando falla la corriente o el motor. Si el suyo no lo tiene o nadie sabe dónde está, es lo primero que le enseñamos en la visita.
Nuestro horario es de lunes a sábado de 8:00 a 20:00, y dentro de esa franja los avisos que dejan un negocio parado pasan por delante de todo lo demás. Fuera de ese horario preferimos decirle la verdad: no vamos, y no queremos que cuente con nosotros para algo que no podemos cumplir.
Sí, y en un garaje de comunidad es lo más rentable que se puede contratar. Una revisión al año de muelles, guías, cerraduras y motor cuesta una fracción de lo que cuesta la reparación de urgencia del sábado por la mañana con veinte coches dentro.
Es el aviso previo de un atasco. Casi siempre es una lama que se está saliendo de la guía o una guía deformada por un golpe, muchas veces del contenedor o de un coche al aparcar. Mirarlo entonces cuesta poco; esperar a que se trabe del todo, bastante más.
Sí, es una sustitución del conjunto de lamas y se hace sin tocar el hueco. Tiene sentido cuando el negocio quiere que el escaparate se siga viendo de noche; y al revés también, cuando lo que se busca es tapar el interior por completo.
y también
Cinta partida, polea que patina, recogedor suelto o lamas descolgadas. Salimos con el recambio puesto en la furgoneta.
Cambiar la cinta o el recogedor →
Le ponemos motor a la persiana que ya tiene, sin cambiar el cajón ni picar pared.
Subir la persiana con un botón →
Persiana nueva a medida en aluminio o PVC, tomando las medidas de su hueco.
Cambiar la persiana entera →
Enrollables, correderas y fijas, ajustadas al hueco y montadas sin obra.
Mosquiteras enrollables y correderas →pida su cita
Le contactamos a la mayor brevedad posible.
¿Prefiere hablarlo ahora? Llame al 919 93 24 69.
Dónde estamos
C. del Pintor Miró, 4, 28932 Móstoles, Madrid
Zona de servicio
Móstoles y los municipios de al lado: Alcorcón, Villaviciosa de Odón, Arroyomolinos, Fuenlabrada y Leganés.
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